Superhéroes: del comic a la realidad

publicado el 15 Dic, 2012 Blog Curiosidades Zoología

Representan la imaginación en estado puro, el poder prestado como arma del heroísmo, un concepto ancestral que desde la década de los años treinta es plasmado por millones de guionistas y dibujantes dando forma a lo que conocemos como cómics de superhéroes.

Uno de los primeros fue Superman que allá por los años treinta empezó a deleitar a jóvenes y no tan jóvenes con sus fantásticas aventuras y sus descomunales poderes. No cabe duda que desde que lees estas historias te vienen a la mente muchas curiosas preguntas: ¿Existirán cosas así en la realidad? ¿Son posibles tales actos?

Ciertamente lo son, en gran medida, y la respuesta la encontramos, cómo no, en el mundo de la naturaleza y la ciencia.

Empecemos por el que es uno de los más importantes superhéroes conocidos y un fantástico conejillo de indias para nuestro artículo: El asombroso Spiderman.

Sus poderes surgieron de la mordedura de una araña radioactiva por lo que nuestro amigo y vecino el trepamuros adquirió las habilidades proporcionales de un arácnido, las cuales le permiten adherirse a paredes o columpiarse por Nueva York a su antojo.

Las arañas producen su fluido sintetizándolo con su propio cuerpo y segregándolo a través de su abdomen, que se transforma en hilos muy finos en contacto con el aire. Desde un punto de vista químico, estos filamentos están hechos de proteínas llamadas fibromas (Hoffmann, 1993). Al igual que nuestro héroe pueden también construir distintos tipos de tela de araña adaptable a diferentes usos con propiedades fisicoquímicas distintas que también pierden adherencia con el paso del tiempo. Los usos que una araña puede darle a su hilo de seda son muy numerosos: Como hilo rastreador de seguridad, como medio de flotación en el aire, para crear ovisacos o construir refugios, para envolver y atrapar presas, etc.. En algunos casos incluso miembros de una misma especie son capaces de reconocerse a través del filamento.

Pero lo más sorprendente es que la fuerza de sus hebras es tal que, en la mayoría, supera a la del acero (proporcionalmente), siendo además más flexibles que el nylon, por lo que no es de extrañar que si existiera una araña del tamaño de un hombre, como Spiderman, pudiera colgarse del rascacielos mas alto y hacer con su telaraña las mas prodigiosas virguerías.

¿Y que me dicen del caballero oscuro? Sus ropas inteligentes (como su capa, capaz de adoptar diferentes formas memorizadas) no son para nada del otro mundo, ya que en la industria militar se están desarrollando chalecos que envían la localización GPS del soldado e incluso detectan si está herido y en que gravedad. Sin duda, tecnología así es la base del traje de este personaje.

Por otra parte, su símbolo del murciélago no es solo una señal con la que despertarse a medianoche sino que también es una ayuda. ¿Quién no recuerda cuando a su llamada acudían miles de estos mamíferos voladores? ¿Cómo es posible este fenómeno?

Estos primos lejanos de un ratón se sirven de su capacidad auditiva para guiarse en la oscuridad a través de los ultrasonidos, una especie de sonar biológico. De esta forma el sonido que viaja por el espacio vuelve a ellos en forma de eco cuando rebota en los objetos y así calculan la distancia de las cosas en base a la distancia temporal entre la emisión del sonido y su recepción. El oído izquierdo y derecho les indica la dirección del objeto pues uno u otro captan el eco antes.

Por supuesto, y con permiso de los delfines, este poder también nos evoca al hombre sin miedo. Daredevil lo usa como su principal arma para detectar el mundo hostil que le rodea.

¿Podría, entonces, un hombre ciego desarrollar algo parecido que le ayudara a ver donde sus ojos no llegan?.

Como respuesta, nos encontramos ante el curioso caso de Neil Harbisson. Este ciudadano británico-español  y estudiante de piano, nació con una particularidad visual: La acromatopsia, es decir, veía solo en una escala de grises. Pero él tenía claro que iba a luchar por cambiar eso.

Cierto día conoció a un estudiante de cibernética, Adam Montandon, y juntos desarrollaron un “tercer ojo” que le ayudara a transformar las imágenes en sonidos apoyándose en el hecho de que ambos poseen una frecuencia. Esto, dio lugar a lo que denomina sonocromatismo y que en la actualidad no sólo le ayuda a distinguir los colores sino que puede poner sonido, incluso, a un rostro humano.

Al igual que el personaje Iron Man, Neil Harbisson superó el problema físico que le iba a acompañar toda su vida gracias a la ciencia, siendo además, como el superhéroe, él mismo quien diseñó su tecnología, denominada“Eyeborg”.

En 2004 el gobierno británico aceptó su petición de incorporar ese ojo tecnológico a su pasaporte,  ya que según él ese aparato no debía ser entendido como algo electrónico sin más, sino como una parte más de su cuerpo que extendía sus sentidos, y con esa aceptación se convirtió en el primer ciborg reconocido del mundo.

No queremos acabar sin mencionar a una heroína, y en este caso encontramos un gran ejemplo en la Mujer Maravilla.Esta integrante de la Liga de la Justicia, además de belleza, posee el lazo mágico, un fantástico cordón que obliga a su presa a decir la verdad, entre otros poderes.

Curiosamente, este personaje fue creado por William Moulton Marston, que es considerado uno de los padres del primer aparato funcional detector de mentiras.  Posteriormente, decidió incluir dicha habilidad en una heroína de cómic. Dicha máquina funciona analizando la presión sanguínea y es la base del polígrafo moderno, suponiendo un avance importante en el mundo de la psicología.

Para todo aquel que se haya quedado con ganas de más, recomendamos que se den una vuelta por la exposición “¡Vive los cómics! ¡Vive la ciencia!” del Museo de las Ciencias de Valencia, donde hay numerosos talleres y salas donde seguir investigando la base científica de estos personajes y cuya visita inspiró, en parte, la realización de este artículo.

Bibliografía:
Hoffman A.: “El maravilloso mundo de los arácnidos”. Fondo de Cultura Económica (1993).
Lee S., Romita J.: “Amazing Spiderman”. Marvel Worldwide, Inc.
Michelinie D., Millar F.: “Daredevil #167”. Marvel Wordwide, Inc.
Miller F., Mazzucchelli D., Lewis R.: “Batman: año uno”. DC Comics (1988).
Prado J.M.: “Murciélagos”. Natura: Enciclopedia de los animales. Ed. Orbis (1988).
Scaliter J.: “La ciencia de los superhéroes”. Ma Non Troppo (2011).
 
Recursos electrónicos:
Web de El País – Tecnología, “El ciborg del tercer ojo”. http://tecnologia.elpais.com

1 comentario

  1. Gran artículo de uno de mis temas favoritos!!
    Sólo puntualizar una cosa. Spiderman no fabrica telarañas de manera natural, sino que se vale de una especie de fluido q diseña y crea en su laboratorio y con el que imita la telaraña, por eso los fabrica de diferentes tipos. Y es un detalle a agradecer, ya q las arañas expulsan las telarañas por el final del abdomen y no por las patas, por lo que no tenemos q ver a Peter Parker lanzando las telarañas por esa zona…