Superbacterias

publicado el 30 Jun, 2014 Blog Microbiología

  Os presento el nuevo quebradero de cabeza de la industria farmacéutica, microbiólogos y médicos del mundo: las bacterias resistentes a los antibióticos (RAMs), también conocidas como “Superbacterias”. No es que se trate de un problema nuevo, este tipo de bacterias mutantes se conocían desde el año 1945, donde ya se demostró que existían microorganismos resistentes al “medicamento que ganó la Segunda Guerra Mundial” o lo que es lo mismo, la penicilina (C16H18N2O4S) (imagen 1).

A partir de ahora, y tras la sorpresa que causa encontrarnos de frente con la posibilidad de compartir nuestro cuerpo con un patógeno para el que no existe arma en nuestro moderno arsenal, comenzamos a hacernos preguntas con cara de miedo, como por ejemplo: ¿cómo es posible que existan este tipo de bacterias?

Una bacteria resistente es aquella que deja de verse afectada por un antimicrobiano al que anteriormente era sensible, es decir, antibióticos, antivíricos (para virus), etc. De modo que los tratamientos habituales se vuelven ineficaces, las infecciones persisten, y así pueden transmitirse a otras personas. En definitiva, la resistencia es una consecuencia del uso y abuso que hacemos de los antimicrobianos que, sumado al afán de supervivencia impregnado en el material genético bacteriano durante miles de años de evolución, resulta una gran capacidad de mutación microbiana, gracias a dicha plasticidad, estos “bichejos” adquieren genes de resistencia.

En este instante, habría que hacer una pequeñísima y, a la par, sencilla explicación de cómo se adquieren estos genes, ya que en este tema no hay lugar para la magia, aunque sí para el azar. La resistencia se produce naturalmente por selección natural a través de mutaciones producidas por azar, del mismo modo, también puede inducirse artificialmente en el laboratorio. Una vez que se genera la información genética, las bacterias pueden transmitirse los nuevos genes a través de transferencia horizontal (entre individuos) por intercambio de plásmidos (pequeña cadena con información genética); o igualmente producto de una conversión lisogénica (introducción del genoma del fago, son virus capaces de infectar bacterias). Si una bacteria porta varios genes de resistencia, se le denomina multirresistente o superbacteria.

La siguiente pregunta sería: ¿estas superbacterias son realmente peligrosas? Las infecciones por microorganismos resistentes no responden a los tratamientos habituales, se prolonga la duración de la enfermedad y aumenta el riesgo de muerte en determinados pacientes. Por regla de tres, al durar más la enfermedad, se propicia la propagación de los microorganismos resistentes a otras personas. Cada año se producen unos 440.000 casos nuevos de tuberculosis multirresistente que causan como mínimo 150.000 defunciones. Hasta la fecha, la tuberculosis ultrarresistente se ha notificado en 64 países. Otro ejemplo sería la bacteria causante de un porcentaje elevadísimo en infecciones contraídas en los hospitales, llamada Staphylococcus aureus (imagen 2), resistente a la meticilina o los enterococos resistentes a la vancomicina. Esta se encuentra en las mucosas y en la piel de aproximadamente la mitad de la población. Otros microorganismos multirresistentes son Enterococcus faecium, Streptococcus pyogenes (muy peligroso),  Streptococcus pneumoniae, Pseudomonas aeruginosa, etc.

La última pregunta es: ¿qué se están haciendo los organismos públicos y qué puedo hacer yo? En la Unión Europea, se han adoptado diversas medidas legislativas para mejorar la regulación y el control de los antimicrobianos en la producción de alimentos primarios. Estas incluyen la aprobación de la declaración de condiciones sobre el uso de medicamentos por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), programas de control para la supervisión de la presencia de sustancias farmacológicamente activas (incluidos los antimicrobianos) en productos alimenticios de origen animal y la creación de directrices para productos medicinales veterinarios y de límites máximos de residuos (LMR) de agentes antimicrobianos en productos alimenticios de origen animal. Además, el uso de cualquier antibiótico para fines de estimulación del crecimiento se prohibió en la UE en 2006. Esta medida de precaución se aplicó para mitigar el desarrollo de una reserva de bacterias con RAM en animales para consumo humano. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) trabaja estrechamente con otros organismos de la UE para abordar la RAM en Europa. La EFSA, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (EDCD) y la Comisión Europea (CE) llevan a cabo la supervisión y la presentación de informes anuales sobre la RAM en bacterias zoonóticas de humanos, animales y alimentos. Por ejemplo, la EFSA mostró de que la SARM asociada al ganado representaba únicamente una proporción reducida de todas las infecciones por SARM comunicadas en la UE en 2009 y, también, que el 59% de Campylobacter jejuni y el 50% de Salmonella spp. recuperados  de muestras de carne de pollo de engorde. En 2011, eran resistentes al ciprofloxacino: un antibiótico importante desde el punto de vista clínico que se utiliza en el tratamiento de la salmonelosis y la campylobacteriosis. Para cada uno de nosotros, la CE ha elaborado un plan de acción que incluye el desarrollo de antimicrobianos efectivos (y alternativas), el uso apropiado, la prevención de la infección y la propagación, el monitoreo y la supervisión, la investigación, la innovación y la educación en colegios, esto engloba campañas (imagen 3) como el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos (18 de noviembre).Otras iniciativas importantes son estrategias nacionales.

Precisamente, el 19 de junio de 2014, más de 40 países pidieron a los gobiernos, la industria, y los sectores ganadero y agrícola de todo el mundo que adopten medidas destinadas a reducir la amenaza creciente que suponen para la salud global las bacterias resistentes a los antibióticos. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), unas 25.000 personas al año mueren en Europa a causa de infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos, muchas de ellas adquiridas en hospitales, otras transmitidas de animales a personas. No es necesario causar alarma social y que todos utilicemos los antibióticos de manera apropiada y responsable.

Recursos electrónicos:
Web de Euronews: http://es.euronews.com/2014/06/24/luchando-contra-la-resistencia-de-las-bacterias-a-los-antibioticos/
Web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: http://www.msssi.gob.es/fr/biblioPublic/publicaciones/docs/bacterias.pdf
Web de World Health Organization (WHO): http://www.who.int/es/
Web de SciELO: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0138-65572003000100007
Web de LinkingHub: http://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0213005X06738186?via=sd&cc=y
Web de Revista infectio: http://www.revistainfectio.org/site/portals/0/ojs/index.php/infectio/article/view/123
Web de Biblioteca digital univalle: http://bibliotecadigital.univalle.edu.co/handle/10893/4679

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