¿Sabías por qué nuestro calendario tiene 365 días?

publicado el 4 Ago, 2014 Historia Miniporques

  En la recién fundada ciudad de Roma (circa. 753 a. n. e.) el calendario de Rómulo, de origen latino, estaba constituido por diez meses lunares, de marzo a diciembre, con un total de 304 días. El mes se iniciaba en marzo debido a los dos ciclos que regían la vida romana: la actividad bélica y la agraria. Con este calendario las estaciones dejaron de caer siempre en los mismos meses, y pronto se quedó obsoleto.

El sucesor de Rómulo en el trono, el rey sabino Numa Pompilio, adecuó dicho calendario a otro de tipo solar e inspiración etrusca, añadiendo dos nuevos meses al final del año, enero y febrero. Tras algunos reajustes menores en los días que iba a durar cada mes, se quedó en un año de 355 días.

A mediados del siglo II a. n. e. hubo otra reforma por la que enero pasaba a ser el primer mes del año y, en consecuencia, febrero el segundo y así sucesivamente. Desde entonces los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre ya no coinciden con la etimología de sus nombres.

En el 46 a. n. e., siendo Julio César Pontifex Maximus, encargó una nueva reforma al astrónomo egipcio Sosígenes de Alejandría, que adoptó un calendario solar pleno de 365 días. Y, para acomodar más el año al curso del sol, cada cuatro años se añadía un día extra, un 24 de febrero bis[1]. Las últimas correcciones sería ya obra del papa Gregorio XIII en el 1582 n. e.


[1]    En latín ante diem bis sextum Kalendas Martias, de ahí el bisiesto.

Todavía no hay comentarios