¿Por qué aplaudimos?

publicado el 11 Oct, 2018 Miniporques

El aplauso no se realiza por satisfacción propia, sino que está más bien determinada por el comportamiento –o contagio- de las personas de alrededor. Cuando termina una obra, por ejemplo, una persona empieza a aplaudir y le sigue numerosas personas más hasta llegar a hacer la ovación, signo y síntoma de que dicha obra ha superado –o simplemente cumplido- las expectativas de los presentes. Hay que destacar que la duración del aplauso viene determinada por el comportamiento del grupo.

Lo anteriormente comentado se corroboró mediante un estudio, cuyo resultado fue que el aplauso está condicionado por el comportamiento social, de tal forma que el inicio y fin de los aplausos dependen de las acciones del resto de personas. Dicho de otro modo, la duración de los aplausos no depende de la calidad de la obra, sino de la dinámica social del grupo.

Todavía no hay comentarios