Persiguiendo a las estrellas

publicado el 14 May, 2012 Astronomía Blog

  Todos los días, al anochecer, comienzan a aparecer pequeñas lucecitas de diferentes tamaños en el cielo y, si nos fijamos bien con ayuda de un telescopio, de diferentes colores. La mayoría de estas lucecitas son las comunmente llamadas estrellas y unas pocas son planetas.

Desde la Tierra, las estrellas parece que están situadas sobre una esfera que la rodea, denominada Esfera Celeste. Si observamos el cielo durante un rato veremos cómo cambian de posición con motivo del movimiento de rotación de la Tierra. Este movimiento tiene una duración de casi 24 horas en las cuales los astros realizan un giro completo alrededor de un punto inmóvil. Este punto es donde el eje de la Tierra corta a la Esfera Celeste, el punto P y P’, también llamados Polos Celestes. La situación del cielo se repite cada noche del año en cada lugar, pero no a la misma hora. Este fenómeno se puede expresar diciendo que el aspecto del cielo es el mismo un día a cierta hora, que al día siguiente cuatro minutos antes.

La altura del Polo Celeste sobre el plano del horizonte, expresada en grados, coincide con la latitud del lugar en el que nos encontremos. Todas las estrellas describen un círculo con su movimiento alrededor del Polo, pero no podemos observar el recorrido completo de todas las que vemos. Según la latitud del lugar en el que nos situemos, serán unas u otras. Las estrellas que podemos observar que completan su recorrido son llamadas estrellas circumpolares; las demás estrellas sólo efectúan parte de su recorrido sobre el horizonte, teniendo un momento de aparición (orto) y otro de ocultación (ocaso).  Hay que saber también que cuanto mayor es la latitud de un lugar, mayor es el número de estrellas circumpolares. En este caso, los Polos son los lugares de mayor latitud por lo que todas las estrellas visibles desde ellos son circumpolares. Desde el plano ecuatorial es donde más estrellas son visibles; pero, en cambio, ninguna estrella es circumpolar.

  La estrella α de la Osa Menor (estrella más brillante) es la más proxima al Polo Norte de las estrellas circumpolares visibles desde el hemisferio Norte, y recibe el nombre de Estrella Polar. Esta estrella es utilizada para la localización del Norte en una orientación. En el hemisferio Sur esta estrella no es visible,  por lo tanto para poder orientarse se utilizan el grupo de estrellas que forman la Cruz del Sur . Esta constelación está formada por cuatro estrellas de gran magnitud, y si prolongamos cuatro veces y media el eje principal de la cruz desde su estrella más brillante, encontraremos el Polo Sur Celeste.

  La rotación terrestre, que causa el movimiento aparente de las estrellas, produce además la sucesión de los días y las noches y el aparente giro del Sol entorno a la Tierra, con sus diarios ortos y ocasos. El movimiento de traslación de la tiera en torno al Sol se realiza sobre una órbita llamada Eclíptica,  situada en un plano que forma con el ecuador Terrestre un ángulo aproximado de 23º. Desde la Tierra observamos el movimiento del Sol por esta órbita, que tiene una duración de un año. Durante este recorrido, el Sol pasa por las constelaciones zodiacales. Los puntos donde la Eclíptica coincide con el Ecuador corresponden a los signos zodiacales de Aries y Libra, son los llamados equinocios; los puntos más separados corresponden a Cáncer y Capricornio, son los llamados solsticios.

  Además, en la Tierra se distinguen cuatro paralelos cuyas latitudes y colatitudes corresponde al ángulo de inclinación de la Eclíptica con el Ecuador, estos paralelos son: el Trópico de Cáncer y el Circulo Polar Ártico al Norte;  el Trópico de Capricornio y el Circulo Polar Antártico en el Sur. Si el plano del Ecuador  coincidiese con el de la Eclíptica, es decir, si fueran el mismo, todos los días del año y todas  las noches tendrían la misma duración en todos los lugares del Mundo. Pero esto sólo ocurre dos días al año, en los dos puntos donde los planos coinciden, los antes llamados equinocios  (primavera y otoño). Los restantes días del año tienen diferente duración según el lugar donde nos encontremos,  siendo más largos en la época de verano, cuando mayor es la duración entre los equinocios de primavera y otoño y más cortos en la época de invierno, cuando menor es el tiempo que queda entre el equinocio de otoño y el de primavera. Esto ocurre así en el hemisferio Norte, y al contrario en el Sur.

  En conclusión, dependiendo en qué punto de la Ecliptica se encuentre la Tierra, nos encontraremos en una estación del año o en otra. Esto influye en las constelaciones de estrellas que podemos observar por las noches, es decir, las constelaciones que observamos en invierno no son las mismas que las que podemos ver en las noches de verano. Algunas constelaciones son visibles durante todo el año, y estas son las formadas por las estrellas circumpolares.

Recursos electrónicos:
Web de la Universitat Politècnica de València: Aplicaciones Informáticas al Proyecto Urbano.
Web de Scribd: Movimiento Aparente del Sol a lo largo del Año.
Web de Ya.com: Métodos de Orientación.

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