Los Pilares de la Energía

publicado el 30 Ene, 2013 Blog Tecnología energética

  ¿Qué entendemos por Energía? Según la Real Academia Española, energía se define como la “capacidad para realizar un trabajo”. Esto es puramente una definición formal que podemos encontrar en cualquier libro de Física Teórica; pero el significado de la palabra va mucho más allá. Según la Ingeniería Energética, el término energía se refiere a una materia prima y su tecnología asociada para extraerla, transformarla y darle un uso industrial o doméstico. Esta última definición es la que nos interesa analizar.

  Desde los albores de la humanidad, el ser humano ha extraído, de manera moderada, los diferentes recursos que le brindaba la Naturaleza para su supervivencia y desarrollo. Todo cambió con la llegada de la Revolución Industrial, en la que hubo una serie de transformaciones económicas y tecnológicas que generalizaron el uso de maquinaria con fines productivos. Ello trajo consigo un requerimiento masivo de recursos energéticos de origen fósil, y fue justo en ese momento cuando la Naturaleza comenzó a resentirse.

  Y a partir de entonces, la demanda energética comenzó a ser más y más creciente; lo cual parece lógico, pues los productos se hacen con materiales y energía, añadiendo a esto que cada vez hay más personas cuyos niveles de vida también van en aumento. Entonces, ¿cómo puede ser compatible este crecimiento exponencial de población y de “renta per cápita” con un planeta de recursos fósiles finitos, que además son “sucios”? (imagen 1).

  Lógicamente el problema se reduce a la búsqueda de nuevas fuentes de energía alternativas que superen los dos problemas que arrastran las energías que emanan de combustibles fósiles: debe ser una energía limpia, de cara a la conservación del medio ambiente; e inagotable, de cara a la propia sostenibilidad del ser humano.

  Afortunadamente la tecnología en el sector energético ha avanzado enormemente descubriéndose la posibilidad de extraer “energía” del propio sol, del viento e incluso de las corrientes marinas. Esta serie de tecnologías responden al nombre más conocido de Energías Renovables y, efectivamente cumplen con los dos requisitos vistos anteriormente. Lamentablemente, debido a su corta edad, son tecnologías poco estandarizadas cuyos costes de instalación y operación todavía son altos, por lo que, en ausencia de primas al desarrollo no son competitivas, aunque se espera que lo sean en el medio plazo.

  Entonces, a día de hoy, ¿qué podemos hacer?. Sabemos que la humanidad tiene actualmente una dependencia energética enorme que se satisface en gran medida de recursos naturales de origen fósil: carbón, petróleo o gas natural, los cuales a pesar de sus ventajas, que están adecuadamente señaladas en su precio de mercado, tienen también efectos negativos que su precio no refleja. Y estos efectos que el mercado no tiene en cuenta (denominados externalidades por los economistas) son los que contribuyen a la elevación de la temperatura de nuestro planeta, efecto más conocido por el nombre de calentamiento global.

  Veamos este mecanismo un poco más en detalle (imagen 2). Es un hecho conocido que la atmósfera es transparente ante longitudes de onda cortas, por lo que la luz solar, al comportarse de este modo, se filtra a través de ella sin problemas calentando nuestro planeta. Posteriormente al reflejarse ésta con superficies y plantas, la luz cambia hacia longitudes de onda largas y este hecho, añadido a que los gases de efecto invernadero naturales impiden el paso a longitudes de onda largas, retienen parte de la radiación solar recibida, manteniendo así en nuestro planeta una temperatura apta para la vida de animales y plantas.

  El problema viene cuando, debido a la acción del hombre, generamos partículas de efecto invernadero artificiales (CO2) (imagen 3) que, junto con las naturales contribuyen al engrosamiento de la capa atmosférica encargada de guardar el calor terrestre. Con esto queda demostrado que, a largo plazo, la temperatura de la tierra irá en aumento, de la misma forma que nuestra temperatura corporal aumenta si nos abrigásemos demasiado.

  Analizadas las causas del problema, ¿cómo podríamos darle solución?. Nuestros gobernantes deberían entender que es necesario que el precio de la energía no refleje solamente su coste de producción y distribución, sino también su coste medioambiental y social. En otras palabras, se debería internalizar el coste de los daños ambientales que causa el uso de materias primas de origen fósil, lo que aumentaría el precio de éstas, haciendo instantáneamente competitivas las fuentes de energía renovable.

  De este modo atajaríamos tres problemas a la vez. Primero: a corto plazo se reducirían las emisiones de gases de efecto invernadero al estar más penalizadas las materias primas que las producen. Segundo: a causa de lo primero, a medio plazo se incentivaría el desarrollo y uso de fuentes de energía limpias y sostenibles. Y tercero, inversión a largo plazo: dado que las materias primas de origen fósil están condenadas a desaparecer (se estima que en unos 80 años), tarde o temprano se tendrá que abordar este asunto para construir las suficientes infraestructuras renovables que sustituyan a la antiguas centrales de gas/carbón. Y cuidado con esto: según científicos e ingenieros, si comenzáramos a cambiar hoy, ya iríamos tarde.

  La puerta está ahí, solo nos hace falta cruzarla.

Bibliografía:
Picazo F., Artigao M.M., Barbero A.J.: “Algunos aspectos físicos del efecto invernadero”. Ensayos: Revista de la Facultad de Educación de Albacete, 9: 231-236 (1994).
 
Recursos electrónicos.
Web de la Real Academia Española: www.rae.es
Web de Association for the Study of Peak Oil and Gas (ASPO International): www.peakoil.net

3 Comentarios

  1. Precisamente yo hago transformaciones de inmuebles auto sustentables, con energías limpias para eliminar consumo irresponsable con la energía fósil

  2. ajaest dice:

    No es un problema sencillo, pero parce que hay visos de tecnologías que a medio-largo plazo pueden paliar estos efectos. Especialmente en España hay grandes oportunidades, siempre me ha llamado la atención este hecho ocurrido el 12 de abril de 2012, texto según la Wikipedia

    「El día 18 de abril de 2012 se produjo el máximo histórico de producción instantánea hasta entonces con 16.636 MW a las 16:41. Asimismo se produjo ese día el máximo de producción horaria con 16.455 MWh entre las 17 y las 18 horas y de producción diaria con 334.850 MWh.9 Esta es una potencia superior (más del doble) a la capacidad de generación de las seis centrales nucleares que hay en España (7.742,32 MW).」

    http://es.wikipedia.org/wiki/Energ%C3%ADa_e%C3%B3lica_en_Espa%C3%B1a

  3. Articulo interesante por la sencillez con la que el ingeniero nos transmite la gran problemática que se nos está viniendo encima,y por la imperiosa necesidad que tienen nuestros políticos en cruzar esta puerta ya.