Las enemigas silenciosas de la madera

publicado el 15 Ene, 2012 Blog Zoología

  Los agentes que provocan la degradación de la madera son múltiples ya que numerosos tipos de insectos y hongos hacen del leño su fuente de alimentación e incluso su hábitat. Un ejemplo de esto son las termitas (también conocidas como hormigas blancas), que se alimentan de madera con la ayuda de bacterias y protozoos que viven, en simbiosis, dentro de su aparato digestivo. Este material leñoso forma parte de prácticamente todos los elementos estructurales y del mobiliario habitual de una casa. Por lo tanto, las termitas tienen importancia como plaga en madera, papel y cartón de estructuras, obras de arte y productos almacenados. Su peligrosidad radica en su huida de la luz. Su presencia no se percibe con una inspección superficial ya que la parte externa de las piezas de madera es respetada cuidadosamente por las termitas. De esta manera la alarma (siempre tardía) se produce con la caída de alguna viga o con el hundimiento de algún marco cuando la infestación es ya importante.

Las termitas son insectos sociales que viven en colonias (imagen 1) más o menos grandes en función de la especie y donde pueden distinguirse diferentes castas en la población (principalmente obreras, soldados, pareja real y reproductores secundarios o neoténicos), teniendo cada una de ellas unas funciones bien definidas. Normalmente, el termitero está situado en el subsuelo o en el interior de estructuras de leño, y suele encontrarse a 20-40 m, o incluso a mayor distancia, del lugar en que se detectan sus señales.

  En cada colonia, la reina es la única que pone huevos, aunque durante la época de la reproducción, algunas termitas neoténicas (caracterizadas por la conservación del estadio juvenil en el organismo adulto) desarrollan un par de alas y abandonan el grupo para formar colonias propias. El resto de castas carecen de alas y se desplazan y se comunican gracias a sustancias específicas, llamadas “feromonas de pista”, que van dejando detrás de ellas y que sus congéneres reconocen mediante sus antenas. También existen las feromonas de alarma, segregadas en caso de peligro y destinadas a alertar al resto de la población.

  Un ejemplo de termita es Kalotermes flavicollis, una especie presente en todas las zonas mediterráneas europeas, magrebíes y asiáticas (Noble et al., 2004). En su máximo desarrollo, las colonias no poseen más de 1.000 individuos, siendo lo normal unos 600. Están formados por la reina, el rey, los soldados y las falsas obreras. A veces también aparecen reproductores secundarios (o neoténicos). Sus termiteros están excavados en la propia madera y ataca a los troncos debilitados de especies arbóreas como el olivo, el ciprés, el pino, el sauce, el plátano de sombra, la morera y la vid. Es decir, su hábitat es su propio alimento.

La acción de esta termita provoca un envejecimiento precoz del árbol afectado (imagen 2). Al mismo tiempo, sus galerías sirven como vía de acceso al agua, lo que implica el establecimiento de distintas especies de bacterias y hongos, que aceleran la pudrición de la madera. Ello determina que, en árboles gruesos de zonas urbanas, como es el caso del plátano de sombra, aparezcan, con el tiempo, grandes huecos que sirven como refugio para las cucarachas, palomas y ratas. Además, K. flavicollis es la principal responsable de la pérdida secuencial de las ramas y de la muerte de las cepas de la vid.

  Su ciclo biológico (imagen 3) empieza cuando surgen los adultos alados en agosto-septiembre, después de alguna lluvia. Un macho y una hembra se encuentran y se aparean, y seguidamente buscan un lugar adecuado para comenzar a formar la nueva colonia. Cuando lo encuentran se desprenden de las alas ya que no las volverán a necesitar.

  Entre el macho y la hembra fabrican una cámara y la hembra empieza a poner huevos. Ellos cuidan inicialmente a las ninfas recién nacidas. En el primer invierno se ralentiza o cesa la puesta, que se reemprende en la primavera siguiente, con las primeras ninfas ya activas, realizando nuevas galerías y dedicándose a alimentar a las ninfas neonatas, a los progenitores y a los soldados cuando éstos aparezcan. Estas ninfas no son verdaderas obreras, y suelen terminar su desarrollo como individuos reproductores secundarios (neoténicos) o como futuros reproductores primarios. Estas falsas obreras mastican la madera, amasándola junto a su saliva, para luego regurgitarla y, de esta manera, van dándosela a todos los individuos de la colonia. Durante la segunda primavera, las falsas obreras más avanzadas llegan a completar su desarrollo, y ya en verano, se forman completamente como adultos, tanto machos como hembras, de forma que se cierra el ciclo. Entre la pareja real y los individuos existe una estrecha comunicación principalmente de contacto, a excepción de los soldados. Se ha observado que el contacto suele ser mayor entre el rey y la colonia que con la reina, y que la reina se comunica principalmente con el rey, lo que sugiere una función de mediación entre la reina y el resto de la colonia (Maistrello & Sbrenna, 1999).

  Forman colonias (que suelen durar más de 10 años) en el interior de muebles, cajas, marcos, puertas, vigas y árboles vivos y muertos (imagen 4). También son capaces de anidar en paneles de madera aglomerada. Una característica de esta especie son las pequeñas bolitas fecales que pueden caer del elemento atacado o que bien llenan sus galerías (las galerías siguen las vetas de la madera y dejan la madera limpia). Estas bolitas fecales no quedan pegadas a no ser que por su antigüedad se hayan apelmazado.

  No tienen una gran capacidad de movimiento puesto que K. flavicollis no atraviesa paredes sino que infesta las maderas en contacto o muy cercanas. Pueden llegar a fabricar pequeños y muy cortos canales exteriores pero realmente inestables, puesto que están formados de sus bolitas fecales. Quizás su abundancia en maderas a la intemperie es debido al modo de originar nuevos termiteros, a través de sus vuelos nupciales. En el sudeste de Francia e Italia, la emisión de enjambres de esta especie suele producirse entre julio y octubre, mientras que en España los vuelos nupciales se producen durante el otoño (López et al., 1998). Dada la importancia de los daños causados por las termitas, las medidas a prevenir nuevas infestaciones pasan por controlar a los adultos alados mediante métodos químicos o trampeo masivo cuando abandonan las cepas en las que ha tenido lugar su desarrollo.

  Aun así, el control de esta plaga es muy complicado, dado el desarrollo interno de sus nidos que dificulta el acceso de las materias insecticidas. Por ello, la etapa más vulnerable es la correspondiente al vuelo nupcial de las termitas aladas en otoño. De acuerdo con todo lo expresado anteriormente, K. flavicollis constituye una importante plaga difícil de controlar con tratamientos químicos. Sin embargo, pueden tomarse otras medidas de control, como el empleo de pasta sellante con insecticida sobre las heridas de poda, con el fin de reducir su propagación, ya que esas zonas constituyen la principal vía de penetración de las parejas fundadoras en el 95% de los casos.

Bibliografía:
López M.A., Ocete R., Lara M., Serrano M.J.: Caracterización del vuelo de los imagos sexuados de Kalotermes flavicollis Fabr. (Isoptera, Kalotermitidae) en el Marco del Jerez. Bol. Son. Veg. Plagas, 24: 293-300 (1998).
Maistrello L., Sbrenna G.: Behavioural differences between male and female replacement reproductives in Kalotermes flavicollis (Isoptera, Kalotermitidae). Insectes soc., 46: 186–191 (1999).
Noble M., Pavón V., Pradas I., López M.A., Ocete R., Torrent P.: Incidencia de Kalotermes flavicollis (Fabricius) (Isoptera, Kalotermitidae) en tres especies del arbolado urbano de Sevilla. Bol. San. Veg. Plagas, 30: 469-474 (2004).
Velonà A., Luchetti A., Ghesini S., Marini M., Mantovani B.: Mitochondrial and nuclear markers highlight the biodiversity of Kalotermes flavicollis (Fabricius, 1793) (Insecta, Isoptera, Kalotermitidae) in the Mediterranean area. Bulletin of Entomological Research 101: 353–364 (2011).
 
Recursos electrónicos:
Eliminación de colonias de termitas: www.termitas.net
Higienisa, salud ambiental y control de plagas: www.tratamientodetermitas.com
Open course ware (Universidad de Sevilla), ciclo biológico, daños y control de Kalotermes flavicollis: http://ocwus.us.es

 

4 Comentarios

  1. alvaro dice:

    Enhorabuena, realmente didáctico como siempre.

  2. Feliciades.Gran trabajo.Da orgullo que seas amiga.

  3. betzy dice:

    hola una pregunta estos animales muerden a las personas?? o crean algun tipo de alergia a los niños?? … gracias

  4. Belén dice:

    no, no suponen ningún riesgo para las personas de modo directo, tampoco en el caso de las alergias. Hay mucha leyenda urbana sobre ellas pero es realmente raro que una persona sea atacada por una termita porque incluso la casta defensora huye todo lo que puede de la luz del sol. De hecho, para encontrarlas y poder estudiarlas hay que romper los troncos con hachas. En caso de tener alguna duda más específica, contacta con el moderador directamente y él me pasará tu contacto.