La pequeña gran rapaz

publicado el 15 Feb, 2013 Blog Zoología

Asfalto, edificios, coches, oficinas, ruido. Estamos hechos a la vida en la ciudad y pensamos en ellas como estructuras ajenas a la naturaleza, tanto que muchos de nosotros ignoramos, u olvidamos, que se trata de ecosistemas en sí mismas. En las ciudades se cobijan muchas más especies animales de las que en un principio podríamos suponer, y puede que donde nunca se nos hubiera ocurrido buscarlas. Por ejemplo, si residís en Sevilla, o tenéis la suerte de visitarla durante nuestra estupenda primavera, prestad más atención a la magnífica Catedral. Puede que escuchéis a lo lejos un chillido agudo, o diviséis un ave, que posada no parece mucho mayor que una paloma, pero que presenta una forma y vuelo muy diferentes. ¿Quién diría que un pequeño halcón mora entre sus terrazas y arbotantes?.

Se trata del cernícalo primilla, Falco naumanni, una rapaz de unos 35 cm de longitud y 58-72 cm de envergadura (Cramp & Simons, 1980). Este miembro de la familia Falconidae es fácilmente confundible con su pariente el cernícalo vulgar Falco tinnunculus, algo más grande y muy común en nuestras tierras. Sin embargo, algunos caracteres pueden arrojar claridad para el observador aficionado: el macho del primilla tiene el dorso marrón rojizo completo y las uñas claras, mientras que el vulgar presenta en el dorso manchas negras características, y garras negras (imagen 1, a la izquierda, macho de cernícalo primilla (Falco naumanni); a la derecha, macho de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)). Ambos poseen la cabeza gris azulada, siendo ésta algo más uniforme en el primilla, y una cola relativamente larga acabada en una banda negra, con algunas plumas sobresalientes en forma de V también en el primilla. Las hembras de ambas especies son pardas y moteadas, haciendo más difícil su diferenciación (imagen 2, a la izquierda, hembra de cernícalo primilla (Falco naumanni); a la derecha, hembra de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)). El cernícalo primilla se distribuye por la región Paleártica (Europa, gran parte de Asia y norte de África), pudiéndose observar en estepas y campos de cultivo a los que ha estado tradicionalmente asociado, anidando en agujeros y grietas tanto naturales como aquellas que ofrecen los edificios construidos por el hombre (Cramp & Simmons, 1980), tales como iglesias, silos, o granjas. Es una especie colonial, diurna y migratoria que llega a Europa a comienzos de la primavera y regresa a África en otoño, aunque se ha registrado una pequeña población invernante en el sur de España (Negro et al, 1997).

Es característica tanto en el primilla como en el vulgar aquella actividad que les da nombre: el cernido. Se trata de un tipo de vuelo gracias al cual estas aves se quedan suspendidas en el aire por medio de rápidos aleteos y a la apertura de la cola, observando a su presa (insectos como ortópteros, coleópteros y miriápodos, y pequeños mamíferos), antes de lanzarse en picado sobre ella o continuar con su vuelo de barrido. Es bastante común poder ver a algún vulgar en plena actividad de caza mientras viajamos en coche por nuestras carreteras, siempre y cuando estemos atentos a estos posibles encuentros.

 

El cernícalo primilla es un ave al cual se le ha prestado gran atención dentro de la comunidad científica a lo largo de los últimos años. A partir de los 60, los cambios en los sistemas tradicionales de explotación agrícola produjeron un declive en la especie, hasta las 5000 parejas registradas a finales de los 80 (Negro et al, 1997), pasando a ser catalogada por la legislación nacional como especie en peligro de extinción. Sin embargo, y gracias a los esfuerzos de conservación por parte de diferentes administraciones y ONGs, se ha conseguido que desde 2011 se la considere como especie de preocupación menor.

El cernícalo primilla es relativamente común en Andalucía, donde se han llevado a cabo actividades y estudios relacionados con este ave, su conservación, distribución y comportamiento. En concreto, en la Estación Biológica de Doñana (CSIC) se ha trabajado con las poblaciones de Andalucía occidental y Monegros (Aragón) y actualmente incluso existe un primillar en las azoteas de su sede, en el parque tecnológico de la Cartuja. También se encuentra en vigor el denominado Proyecto Horus, mediante el cual se monitoriza el comportamiento de una colonia que anida en un silo cerealista de la localidad de la Palma del Condado (Huelva), y en cuyo contexto tuve la oportunidad de realizar mi trabajo de Fin de Máster durante 2012. Gracias a la colocación de cajas-nido y un sistema de monitorización con cámaras de infrarrojos, el comportamiento incubatorio del primilla pudo ser minuciosamente descrito y analizado, aportando datos concretos acerca de los patrones de puesta, incubación y eclosión de los huevos, así como del cuidado parental (imagen 3). 

Esta pequeña ave es el ejemplo vivo de cuán cercana puede habitar, a veces, una especie tan importante y escasa, que ha sido objeto de tantos estudios, e incluso fuente de inspiración de numerosos artistas. Procuremos no vivir ajenos a este gran mundo que nos rodea, en el cual nuestro hogar es, a su vez, el de otros muchos.

Bibliografía:
Cramp, S., Simmons K. E. L.: The Birds of the Western Palearctic, Vol. II. Oxford Univ. Press, pp. 282 – 288 (1980).
Negro J. J., Hiraldo F., Donázar J. A.: Causes of natal dispersal in the lesser kestrel: imbreeding avoidance or resource competition?. J. Anim. Ecol. 66: 640 – 648 (1997).
Trabajo Fin de Máster: “Video-monitoring of the incubation behavior of the Lesser Kestrel (Falco naumanni): its impact in hatching patterns.” Cristina Plaza Jurado. Máster Oficial en Biología Evolutiva, Universidad de Sevilla (2012).
Colaboración especial: Dr. Carlos Rodríguez López (EBD-CSIC). 

Recursos electrónicos:
Proyecto HORUS (EBD-CSIC): http://horus.ebd.csic.es
Fotografías realizadas por Pedro Tejo: www.pedrotrejo.es
Imágenes sobre el cernícalo vulgar y el cernícalo primilla: www.turismocastillalamancha.com/que-hacer/turismo-ornitologico

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