Estrella roja

publicado el 22 Jul, 2015 Especies Insolitas

  El hongo, apodado Estrella roja (Clathrus archeri), reúne unas cuantas características peculiares. Para empezar, desprende un olor nauseabundo, pero tiene sabor dulce y su textura es carnosa. Este hongo ha conseguido imitar el tejido de los animales muertos, en estado de putrefacción, mediante una textura rojiza y esponjosa, de aspecto cartilaginoso, salpicada de espacios huecos. El cuerpo fructífero no tiene la típica forma globosa o piriforme (de seta), sino que adopta un aspecto similar a los brazos de una estrella de mar o a los tentáculos de un pulpo, una disposición con la que consigue gastar muy poca materia a cambio de ocupar una superficie circular mucho mayor de la que obtendría si se usara como radio cualquiera de sus apéndices.

Es originario de Tasmania, su llegada a España está relacionada con algunos de los episodios bélicos que jalonan la historia reciente de la humanidad. Para facilitar la dispersión de las esporas ha elegido una estrategia reproductiva no muy frecuente en el Reino Fungi, ya que reproduce fielmente el olor de la materia orgánica en descomposición. Este hedor radica su éxito para atraer a los insectos ávidos de carroña, que confunden tales perfumes con los que emiten los animales muertos. Además, los insectos se sienten aún más atraídos por unos brazos que adoptan el color de la sangre, el aspecto de la carne podrida, casi hasta su propia textura. Conforme se desplacen de un lugar a otro, los insectos actuarán como dispersores para las esporas de la Estrella Roja. Si tenemos en cuenta que cada hongo puede ser visitado por cientos de insectos, potenciales vehículos de sus esporas, no debe extrañarnos que el éxito reproductivo sea muy, pero que muy efectivo.

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