El río Tinto

publicado el 23 Nov, 2014 Paisajes

  El río Tinto es un río costero del sur de España que discurre a lo largo de la provincia de Huelva. Es conocido por el color rojizo de sus aguas, que tiene origen en la meteorización de minerales. Estos minerales contienen sulfuros de metales pesados hallados en yacimientos o depósitos hidrotermales a lo largo del río.

El cuerpo del mineral fue depositado en el Periodo del Carbonífero (hace 300-350 millones de años) por actividades hidrotermales sobre el fondo del mar, compuestos en gran medida por rocas y calcopirita.

El proceso de meteorización se debe a la oxidación microbiológica de estos minerales, causada principalmente por unas bacterias especiales, las arqueobacterias, que transforman los iones sulfuro en ácido sulfúrico, liberando los metales pesados en el agua. A causa de este flujo de ácido sulfúrico, el agua del río tiene un carácter muy ácido, con un pH comprendido entre 1,7 y 2,5 y un alto contenido en metales pesados, tales como hierro (en mayor proporción), cobre, cadmio y manganeso, entre otros. Debido a la presencia de estos compuestos, el área del río tiene una historia de actividad extractora por parte de todos los pueblos que se asentaron en la región, y que finalizó hace menos de 20 años.

Los microorganismos que habitan en el río son fotosintéticos en su mayoría, por lo que en sus aguas hay presencia de oxígeno. Son tanto procariotas como eucariotas, entre los que se incluyen algunas especies de hongos y algas endémicas, y todos ellos están adaptados a hábitats extremos y se alimentan sólo de minerales.

El río Tinto fue seleccionado por la NASA como hábitat a estudiar por su posible similitud con el ambiente del planeta Marte.

2 Comentarios

  1. Álvaro dice:

    Un río único y precioso, con mucha rareza. Recomiendo visitar el pueblo con el mismo nombre del río, ya que la mina y el museo minero tienen su gracia.

    Creo que recientemente ha vuelto a cobrar fuerza -por un estudio de la universidad de Huelva- la idea de que buena parte de la naturaleza actual del río es debida a la actividad humana, no sólo por las bacterias. A decir verdad ambas hipótesis siempre han convivido, hay décadas que parece prevalecer una pero luego de nuevo irrumple la otra.

  2. EXCELENTE INFORMACION!!