El reinado de los insectos

publicado el 14 abr, 2013 Blog Zoología
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Álvaro Luna Fernandez es licenciando en biología por la Universidad de Sevilla y blogmaster de “Mirada de Lince“, donde escribe sobre la naturaleza tanto de su localidad como del mundo. Puedes seguirlo en @AlvaroLuna87.

  Los insectos son el grupo de seres vivos con mayor abundancia de nuestro planeta, hay casi un millón de especies descritas (más varios millones posiblemente por descubrir) por lo que hay más que si juntamos el resto de animales de todos los grupos juntos, que se dice pronto. A poco que observes, aun con su pequeño tamaño, estamos rodeados por una gran variedad y cantidad de ellos. Sin necesidad de irnos muy lejos contemplamos hormigas, avispas, moscas, mariposas, mariquitas, escarabajos y otros muchos que todos tenemos en mente. Los más abundantes son los Coleópteros, grupo al que pertenecen, por ejemplo, los escarabajos , con más de 350.000 especies descritas, infinitamente más que los mamíferos, por acudir a lo más cercano para nosotros, que son unos 5500.

  ¿Por qué hay tantos? ¿Cuál es la razón de su éxito? A lo largo de su periplo por la faz de la Tierra algo han debido presentar en su elenco de características para llegar hasta nuestros días desde su remoto origen, hace unos 400 millones de años (imagen 1).

  Antes de entrar en la serie de elementos que explicarán las preguntas del párrafo previo debo mencionar primero la alta tasa de especiación que presentan y la persistencia que estas especies tienen, es decir, que en poco tiempo, bajo los diferentes mecanismos por los que opera la evolución, pueden dar lugar a gran variedad de especies, y no se extinguen tan fácilmente, por lo que los números finales son los que hoy observamos de un modo palpable: éxito en variedad y cantidad. Otro aspecto reseñable es el hecho de que los Artrópodos fueron de los primeros animales en alcanzar con éxito la tierra firme, encontrando gran cantidad de nichos vacíos, escasa competencia y todo a su favor para adaptarse y alcanzar gran esplendor.

  En cuanto a  factores centrales  de su anatomía que les han llevado al éxito podemos empezar por mencionar  estructuras como la cutícula. Esta sirve como protección al cuerpo y los apéndices, además de ser la separación entre el animal y su entorno. Hoy se sabe que actúa también como protección frente a patógenos externos, además conocemos que es un elemento más vivo de lo que se pensaba, poseyendo  gran capacidad regenerativa. Por supuesto actúa como exoesqueleto- como bien se nos enseñaba en la escuela- sirviendo de anclaje a la musculatura, lo que permite el movimiento. También conocemos que en la cutícula (capa epidérmica que cubre la superficie de sus cuerpos) se encuentran gran número de receptores quimio y mecanosensoriales, importantes para percibir información del entorno. Un  último uso de esta estructura tan interesante sería el control de pérdidas excesivas de agua.

  Siguiendo con este tipo de características visibles del exterior de estos artrópodos cabe mencionar la amplia gama de adaptaciones al medio que presentan, mayor que en los demás grupos de animales. A poco que hagamos memoria, teniendo en cuenta su adaptabilidad  a prácticamente todos los ambientes del mundo y que comen casi de todo, podemos diferenciar en ellos diversos tipos de alas, patas, aparatos bucales, estructuras para lucha o defensa, etc.

  Hablemos ahora del  tamaño. En el pasado hubo insectos de dimensiones superiores a los actuales pero con las dimensiones medias de hoy, de escasos centímetros, pueden ocultarse más fácilmente, entre otras virtudes. Cabe mencionar que un gran número de ejemplares ocupa poco espacio y requieren menos alimento por individuo (en comparación a un mamífero tipo jirafa por ejemplo). El entorno, dado el pequeño tamaño de estos animales, es complejo y ofrece más lugares para vivir y microhábitats que ocupar. Por ejemplo, en una encina pueden habitar algunos mamíferos y aves, pero decenas de especies de insectos. Por el tamaño, pueden habitar lugares variados, incluyendo los más áridos, ya que no hay que olvidar que en un ecosistema siempre hay mayor rango de temperaturas de las que pensamos. Estos animales pueden sacar ventaja a ambientes complejos y heterogéneos, es decir, un elefante difícilmente puede huir de altas temperaturas, pero el microclima de debajo de una hoja o una piedra si puede permitir vivir a un escarabajo o grillo (imagen 2).

  Un éxito más es el vuelo. Fueron los primeros animales que conquistaron el aire y prácticamente todos tienen alas de un modo u otro. Ecológicamente les permite dominar territorios considerables, movilizarse con éxito, colonizar, escapar, reproducirse o explorar. Se piensa que de todas estas virtudes la posibilidad de huida fue la que más influyó en el éxito, ya que la estructura de sus alas les permitió  pronto realizar vuelos prolongados.

  En su reproducción nos encontramos con otro aspecto de su  triunfo evolutivo. Tienen alta tasa de reproducción, generalmente multiplican sus efectivos y poblaciones con notable velocidad y gran éxito, es decir, dejan mucha descendencia en poco tiempo, y esta a su vez pronto dejan más descendencia. Esto permite transmitir caracteres seleccionados en corto espacio de tiempo, originar nuevas especies igualmente pronto, y adaptarse a cambios ambientales antes que otros animales de ciclo de vida más lento.

  Dentro de la reproducción, pero más bien en cuanto a estrategia, debemos hablar de la metamorfosis. Como todos sabemos, muchos insectos tienen diferentes estadíos, encontrándonos larvas (inmaduras) y adultos (maduros). Ambos estados no comparten en muchos casos el mismo lugar en el ecosistema, alimentándose de modo diferente- pensad en la oruga y la mariposa, o la larva de mosquito y el adulto-, e incluso con separación de funciones, ya que en muchos casos los adultos solo se reproducen y dispersan mientras que la larva se alimenta. La pupa (período en el que  se encierran para pasar de larva a adulto, por ejemplo el capullo del gusano de seda) es resistente a condiciones desfavorables y disminuye el fracaso en esta etapa crucial otorgando otro añadido de éxito frente a otros grupos (imagen 3).

  En resumidas cuentas, son muchos los aspectos que han llevado al éxito a los insectos. En casi todo lo que uno quiera analizar y comparar ellos tienen una respuesta plagada de virtudes. Lo siento por aquellos que les tenéis fobia o repulsión, al igual que estaban antes que nosotros, posiblemente quedarán como testigos de lo que siga aconteciendo en nuestro planeta cuando ya seamos una historia del pasado.

Bibliografía:
Hickman Jr.C., Roberts L., Larson A., L’Anson H., Eisenhour D.: “Principios integrales de zoología”. McGraw Hill Ed. 13ª (2006).
McGavin G.C.: “Entomología esencial”. Ariel Ciencia (2002).

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