El peligro de consumir carne marina

publicado el 15 May, 2017 Bioquímica Blog Ecología

Un estudio realizado por tres instituciones científicas sugiere que más de la mitad de la carne de cetáceos, mamíferos de agua y peces vendida en Japón está altamente contaminada y no es apropiada para el consumo humano (Clarkson 1997, 2006). Esto sugiere que los consumidores de carne de cetáceos tienen una probabilidad de un 20% de ingerir productos contaminados por mercurio.

El mercurio es un contaminante mundial. Cuando el mercurio es liberado en el medio ambiente se evapora, viaja con las corrientes de aire y luego cae nuevamente a la tierra llegando hasta el medio ambiente acuático. Los microorganismos de este medio pueden transformarlo mediante la dieta en metilmercurio, un compuesto de mercurio que es más tóxico a dosis bajas que el mercurio elemental. Este junto con los vapores del mercurio metálico son especialmente nocivos, porque llegan rápidamente al cerebro. La exposición a altos niveles de mercurio metálico, inorgánico u orgánico, puede dañar el cerebro y los riñones de forma permanente, y se ha observado que afecta al desarrollo del feto, incluso meses después de la exposición de la madre. Los efectos nocivos que pueden pasar de la madre al feto incluyen daño cerebral, retraso mental, ceguera, ataques e incapacidad para hablar. Otros sistemas que pueden resultar afectados son los sistemas respiratorio, gastrointestinal, hematológico, inmunológico y reproductivo.

El conocimiento científico sobre los daños a la salud humana y al medio ambiente causado por la exposición al mercurio ha ido aumentando con los años y numerosos gobiernos ya han tomado algunas medidas para controlar dentro de sus jurisdicciones las actividades industriales y otras humanas que liberan mercurio en el medio ambiente. Sin embargo, debido a que el mercurio es un contaminante mundial, ningún gobierno que actúe por sí solo puede proteger a su pueblo y su hábitat natural de los daños causados por la contaminación de este compuesto. Reconociendo esto, los gobiernos acordaron en 2009 iniciar negociaciones internacionales con la intención de preparar un convenio mundial, jurídicamente vinculante, de control del mercurio.

El ejemplo más famoso de contaminación aguda por mercurio ocurrió en unas aldeas pesqueras ubicadas en torno a la Bahía de Minamata, en Japón. La empresa química Chisso, instalada cerca de la bahía, usaba diferentes formas de mercurio, y cuando este se precipitaba sobre las aguas residuales, estas eran descargadas en la bahía, provocando su acumulación tanto en los peces y mariscos como en la gente local que los consumía de la bahía. El resultado fue un tipo de envenenamiento que ahora se conoce como la enfermedad de Minamata la cual produce síntomas como ataxia, alteración sensorial en manos y pies, deterioro de los sentidos de la vista y el oído, debilidad y, en casos extremos, parálisis y muerte (Goldman & Shannon 2001).

Los investigadores encontraron numerosas comunidades en donde la ingestión diaria de mercurio excede las directrices establecidas a nivel nacional, y hallaron evidencias del daño resultante en el sistema nervioso de los niños y efectos conductuales relacionados. Encontraron presencia de mercurio en cada uno de los peces de la muestra, y el 27% de la muestra excedía el criterio de la EPA para la salud (imagen 1).

Muchos gobiernos difunden recomendaciones, directrices, o límites legales para la cantidad máxima de mercurio que debe permitirse en los animales marinos que se venden en el mercado. Sin embargo, no todas las directrices establecidas son de cumplimiento obligatorio y muchas ONG señalan que son adecuadamente a la salud pública. En algunos casos, la industria pesquera, encabezando la japonesa, ha logrado derrotar los esfuerzos de las agencias gubernamentales por establecer normas más estrictas, con el argumento de que esto afectaría negativamente a las ventas.

Evidencias recientes (Senior-Galindo 2015), sugieren que la elevación del nivel de las aguas asociada al cambio climático mundial también puede tener implicaciones para la metilación del mercurio y su acumulación en los peces, es decir para producir cambios genéticos en los organismos acuáticos por la acumulación de mercurio.

Los desafíos para nuestro país serán difundir esta información a la población, realizar estudios para conocer el consumo de pescado en Europa y su composición y mantener un sistema de vigilancia y control del contenido de mercurio en los pescados.

Bibliografía:
Clarkson T.W.: The toxicology of mercury. Critical reviews in clinical laboratory sciences, 34(4): 369-403 (1997).
Clarkson T.W., Magos L.: The toxicology of mercury and its chemical compounds. Critical reviews in toxicology, 36(8): 609-662 (2006).
Goldman L.R., Shannon M.W., Committee on Environmental Health: Technical report: mercury in the environment: implications for pediatricians. Pediatrics, 108(1), 197-205 (2001).
Senior Galindo W.J.: contenido de metales pesados en organismos acuícolas expendidos en los mercados de la ciudad de machala, provincia de el oro. Technical report. Prometeo: investigacion, formacion y desarrollo (2015).
 
Recursos electrónicos:
Web de Revista de Cultura Científica – Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Autónoma de México: www.revistaciencias.unam.mx 

Todavía no hay comentarios