Demodex folliculorum: un pequeño ácaro en la especie humana

publicado el 30 Mar, 2017 Blog Microbiología

  Seguro que te has mirado al espejo y no has sido capaz de ver más allá de una nariz, una boca y unos ojos. En el cuerpo humano existen millones y millones de microorganismos, tales como bacterias, ácaros, hongos, etc. que a ojo humano pasan desapercibidos. La especie humana ha vivido en una guerra continua contra estos microorganismos. En la actualidad,  se conoce que no todos ellos tienen efectos nocivos, sino que algunos resultan beneficiosos. Estos suelen vivir en un perfecto equilibrio lo cual favorecen a que la piel esté sana; el problema reside cuando este equilibrio se rompe.

Demodex folliculorum es un ácaro minúsculo, de aproximadamente unas 280 micras que vive en los poros y folículos del pelo. Teniendo en cuenta la cantidad de bello que se posee en la cara, se puede aproximar el número de ácaros que pueden existir en una piel. Se encuentran generalmente en la nariz, mejillas y en las raíces de pestañas, sobre todo en las pestañas inferiores. Estos tienen aspecto de lombriz (imagen 1). Están constituidos por cuatro pares de patas, cada una con dos garras y carecen de orificio anal. Lo que diferencia al macho de la hembra es el tamaño, pues la hembra suele ser de promedio dos veces más ancha y larga. Este ácaro afecta tanto a humanos como a otras especies, tales como perros, caballos, vacas, etc. No obstante, la especie de Demodex que habita en el hombre (Demodex folliculorum) no es la misma que la que habita en un perro (Demodex canis).

Demodex folliculorum es sensible a la luz, por lo que viven cabeza abajo en los folículos pilosos (imagen 2). Su ciclo de vida consta de cinco fases: huevo, larva, protoninfa, deutoninfa y adulto. La vida media de Demodex folliculorum suele ser de 348 horas (14 días aproximadamente). La copulación ocurre en la abertura del folículo y posteriormente, la hembra deposita sus huevos en la desembocadura de este «oviposición». Desde la copulación hasta la oviposición transcurren unas 12 horas. Pasadas unas 60 horas las larvas nacen, se alimentan continuamente y después de unas 40 horas se origina la protoninfa. La protoninfa es transportada hacia la abertura del folículo por el sebo que segrega la piel, y allí se origina la deutoninfa. Esta tarda poco tiempo en llegar a la superficie donde permanece unas 12 horas y vuelve al interior del folículo para mudar de piel y convertirse en adulto. Este adulto, si es hembra, migrará a la abertura del folículo para continuar el ciclo (imagen 3). No se sabe de manera exacta cuantos huevos suelen poner, pero se piensa que pocos porque los huevos suelen ser de gran tamaño. Una vez que la hembra ha migrado hasta la desembocadura del folículo allí deposita sus huevos y pasadas unas horas muere. Se ha demostrado que prácticamente la mitad de los ácaros que están en la desembocadura del folículo están muertos, bloqueando así la apertura folicular. Conociendo su modo de vida, la cuestión es ¿qué son? ¿Simbiontes o parásitos?

La respuesta a esta pregunta está aún en el aire. Por una parte, se piensa que son simbiontes porque se alimentan de piel muerta, y al carecer de orificio anal no generan residuos en el rostro. Por otra parte, se consideran parásitos debido a que al alimentarse de piel muerta están generando huecos en la barrera cutánea permitiendo así el ingreso de agentes patógenos.

Lo que sí se sabe es que Demodex folliculorum es la causante de numerosas enfermedades tales como la blefaritis ocular, una inflamación del borde del párpado cerca del nacimiento de las pestañas debido a una excesiva acumulación de las mudas de estos ácaros. Además, se piensa que son los causantes de la rosácea, enfermedad de la piel cuyos síntomas principales son: enrojecimiento, granos o espinillas, engrosamientos, etc. No se ha demostrado aún que sean los culpables de esta enfermedad, pero lo que si se ha estudiado es que el número de ácaros en pacientes con rosácea es mucho mayor que los que puedan existir en un paciente sano.

Con toda seguridad, estos microorganismos tienen un efecto sobre la especie humana. Lo cierto es que se posee una suma de microorganismos que conforman un elevado porcentaje por lo que el hombre es una comunidad andante, un entero ecosistema dentro y fuera del cuerpo.

Bibliografía:
Corredor-Osorio R., Nava-Castañeda A., Tovilla-Canales J.L., Tovilla y Pomar J.L., Muñoz-Salas S.: “Blefaritis por Demodex folliculorum”. Instituto de Oftalmología Fundación Conde de Valencia, 43 (2000).
Señedo-Cruz I., Novoa-Sánchez E., Padrón-Álvarez V., García-González F., San Martín-Geisse R.: “Blefaritis por Demodex folliculorum”. Diagnóstico y tratamiento. Rev Cubana Oftalmol, 19 (1) (2006). 

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