Aguará guazú

publicado el 20 May, 2015 Especies Insolitas

  El Aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) habita en las regiones de espesuras y pastizales de varios países sudamericanos. Es el mayor de los cánidos de la región, alcanzando los 74 cm de altura y 170 cm de longitud, e inofensivo para el hombre y el ganado. La estructura del cuerpo se asemeja a la de un zorro, aunque las patas largas le dan un aire larguirucho muy peculiar. Las pupilas de sus ojos son circulares, a diferencia de los zorros, que las tienen en forma de elipse vertical. Las orejas son grandes, lo que facilita la irradiación del calor para reducir la temperatura corporal. Posee unas uñas muy fuertes en las extremidades delanteras, aunque es incapaz de excavar con ellas. Las patas largas lo dotan de una visibilidad superior en las regiones de pastos altos en las que habita. Se comunican entre sí a través de largas distancias con una especie de ladrido ronco, de tono bajo y de alto alcance. Caza en horario crepuscular, aunque es también activo de noche y se mantiene oculto por el día. Es omnívoro, se alimenta de roedores pequeños, conejos, liebres, lagartos, ranas y aves, además de frutos y raíces tiernas y, en caso de ser necesario, carroña. No forma manadas, solo tiene una pareja que habita en un territorio común. Desde el apareamiento hasta la madurez de las crías, la pareja se mantendrá junta. La gestación dura dos meses, y tiene una camada de dos o tres  crías que pesan unos 400 gramos.  Los padres los alimentan y cuidan hasta cerca del año de edad, luego abandonan el territorio y se desplazan por la zona hasta encontrar un área desocupada y pareja. Está catalogado como vulnerable.

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